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GUERRA GLOBAL
PERMANENTE
La guerra a la que día a día nos aboca el gobierno
de los EE.UU., no es simplemente una guerra entre dos países, una guerra
entre dos bloques, o una guerra contra el mal. Para algunos analistas
e intelectuales del movimiento antiglobalización, y para muchas de las
personas que lo formamos, nos encontramos ante la guerra global permanente.
Las guerras como tales eran, hasta la guerra civil española, el enfrentamiento
entre las tropas de dos países. La guerra civil española supuso un cambio
importante en la forma de desarrollo de las guerras, muchas cosa cambiaron
transformando la idea que había hasta ese momento en la definición de
guerrra. Fue el primer conflicto en el que la población civil fue bombardeada,
a la vez que fue el primer conflicto en el que civiles de otros países
deciden formar parte del bando republicano viendo la dimensión internacional
de un conflicto local. Las Brigadas Internacionales, en la que poblaciones
civiles de diferentes países deciden actuar pese a la indiferencia de
los gobiernos de sus países. La segunda guerra mundial supone el verdadero
cambio de estrategias y por ejemplo aparece el Servicio Civil Internacional
'SCI' que hoy día sigue funcionando como ONG, y que fue la primera organización
internacional de apoyo entre población civil. Todo esto, ampliado, los
historiadores lo interpretan como el inicio de una nueva forma de entender
las guerras tanto por los gobiernos, como por la población civil que forma
parte por activa (brigadas, SCI, etc) como por pasiva (población atacada,
masacrada, daños colaterales) de las guerras, y desde esas dos guerras
en adelante se convierten en moneda de cambio.
Si buscamos en el diccionario la palabra "guerra" estaremos de acuerdo
en que nosotros no estamos en guerra, no la estamos sufriendo en carne
propia. Pero existe una evolución más allá de la definiciones etimológicas,
una evolución marcada por la historia y los acontecimientos, que con el
paso del tiempo se convierten en historia.
Por otro lado tenemos que esta guerra, ya no es contra el nazismo, contra
el comunismo, contra otro poder definido desde un país, Estado o gobierno,
que hablara de tu a tu a los gobernantes de nuestro bloque. La guerra
es contra "el eje del mal", el nuevo enemigo es el terrorismo y por tanto
no esta definido sólo por un gobierno, sino como un mal que puede estar
dentro y fuera que se mueve con impunidad por todo el mundo y al que hay
que destruir. Es una estrategia definida, si el terrorismo internacional
se puede mover con impunidad, "nuestras tropas" que velan por nuestras
democracias divinas tienen que tener la misma libertad que el enemigo
para poderlo combatir.
Los acontecimientos, legitimadores de la guerra global, del 11 de septiembre
de 2001 suponen y supondrán en nuestra historia mucho más de lo que hoy
podemos analizar y que sólo se podrá desarrollar con la perspectiva que
da el tiempo y la historia. Pero desde el ya, está claro que ha servido
de acelerador de una política que hace tiempo estaba pensada y que ha
dado alas a los halcones de la Casa Blanca. La petición de impunidad delante
la Corte Suprema Internacional para sus soldados, la ampliación de la
OTAN (en detrimento de las NNUU) como gran estructura de guerra. Intervenciones
como la de Afganistán como primera prueba de toda esta política de policía
del mundo en su papel divino. Ya nadie habla de ello, pero las tropas
de EEUU todavía siguen en Afganistán, ejerciendo ese papel de policía.
No es noticia que Afganistán sea un país invadido por tropas extranjeras.
La participación de Europa en esta guerra global permanente, viene marcada
por diferentes estrategias. ¿Cómo un partido laborista puede estar haciendo
esta política?. En ese papel de policía del mundo, papel que representará
un gran valor para la economía de guerra del país, La Gran Bretaña quiere
mantener su papel de reina madre, dominación sobre el que domina, aliado
de tu a tu, y fuerza por encima de otras fuerzas. Tal vez por eso no se
ha integrado a la unión económica del euro, por eso sigue siendo un eje
de contra posición política al eje Paris-Berlín en la UE, es un papel
muy importante.
El único aliado occidental con intereses claros en la zona de Oriente
Próximo es Israel. El resto de aliados (España, Italia,...) no tienen
intereses en la zona. Su intereses es ser parte de la política global,
fundamentada en la guerra global. La estrategia del PP de ganar elecciones
comprando votos gracias a mantener una guerra en Euskadi. Estrategia que
se ve reforzada desde el 11-9 de una forma espectacular. La libertad de
acción que le da a partidos como el PP o al triunvirato de gobierno Berlusconi-Bossi-Fini
en Italia para mostrar su cara más fascista, les hace aliarse sin fisuras
y de una forma que nos puede parecer patética, no por consolidar su poder
hegemónico en la zona sino por conseguir mayor argumentación y respaldo
de su política fascista.
Que la lucha callejera en Euskadi ahora se denomine terrorismo callejero,
que cuatro jóvenes detenidos en Valencia después de un desalojo sean acusados
de terroristas anarquistas, que 42 personas, la mayoría del movimiento
de los desobedientes, sean detenidas en Italia y acusadas de terrorismo,
de pertenecer al black block, de crear grupos que fomenten saqueos, hace
pensar.
Sí, no estamos en guerra como el pueblo palestino, como los niños argentinos
o iraquíes que mueren de hambre, como los indígenas en Chiapas, o en otras
tantas partes del mundo. Sí, ante la situación general decir que nosotros
estamos en guerra puede parecer parte de un delirio. Pero realmente hoy
día la guerra como estrategia ha evolucionado mucho y decir guerra global
significa entender que cada vez más, estamos en un bando dentro de un
mundo global, dentro de una estrategia de guerra que nos imponen y que
no queremos, pero que esta ahí.
Si analizamos la guerra, como guerra global, nosotros como población civil
que sufre esta guerra global tendríamos que dar la importancia que tiene
en estas situaciones, al apoyo mutuo, a crear estructuras locales que
fomenten la resistencia y ese apoyo mutuo, espacios de encuentro en los
que crear estrategias desde lo local que den respuestas a situaciones
que pueden parecer lejanas, pero que son fruto de la misma política. Espacios
en los que encuentros y análisis sean gestos que nos proporcionen balones
de oxígeno.
Sí, el mundo puede estar fatal, y ante ello, no queremos otro mundo posible
queremos que nos devuelvan éste.
Nombrar la guerra global es pensar en luchar contra ella, forma parte
de la conjunción de la acción cotidiana, en contra de la misma, con la
desobediencia al orden que nos impone, y la deserción.

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